
Leonardo Boff hace un análisis de una serie de libros preocupados por el futuro de este planeta. Destaca el amor a la vida, preocupación por la Tierra y el cuidado de las personas; que está presente en ellos a pesar de sus duras advertencias: “última hora”, “estado de coma” y lo contrapone a un informe realizado por la CIA. Aquí os dejo una síntesis de su opinión.
El informe de la CIA: Cómo será el mundo en el 2020, fruto de los análisis de los considerados los «25 mayores especialistas de una variada gama de disciplinas» y de los tres mayores «futuristas», además de otras fuentes de información. En ellos se ve lo que es la ceguera del pensamiento único, lo que implica la creencia de que no hay alternativa al sistema imperante y al materialismo más craso de la decadente cultura occidentaloide estadounidense. Aquí estamos ante la completa idiotización del poder. Como dirían los alemanes, tales especialistas son unos completos «Fachidioten», idiotas especializados. Sólo saben de poder. No saben nada de Tierra, de ecología, de ecosistemas, de límites de sostenibilidad de la naturaleza. Estas palabras no aparecen en todo el libro.
Parecen verdaderos ETs: imposible imaginar en qué planeta viven, pues no dicen nada de lo que es importante e indispensable para vivir: tener un poco de comida garantizada para todos, un poco de agua potable, un aire sufriblemente respirable y una solidaridad mínima para salvar nuestro sentido de humanidad. En ese libro, todo esto no existe. Y si por casualidad aparece, es únicamente por su importancia económica. No existen, sobre todo, las poblaciones humanas, los miles de millones de hambrientos y sedientos, los sindicatos, los movimientos sociales, los grupos de resistencia mundial, los altermundistas y los que luchan por otro tipo de humanidad.
Entonces, ¿qué es lo que existe? Voluntad de poder, de más poder, y solamente de poder, económico, militar, político y tecnológico. Se trata fundamentalmente de enumerar los peligros y desafíos a los que la potencia imperial, Estados Unidos, deberá enfrentarse hasta los años 2020 y qué posibles panoramas se pueden adivinar. Los temas casi obsesivos, que vuelven una y otra vez, son la emergencia de China y de India como potencias mundiales que darán un rostro asiático a la globalización, el terrorismo islámico, las armas nucleares, biológicas y químicas accesibles a pequeños grupos, las pandemias como el sida y el envejecimiento creciente de los países centrales, y la caída de su población. Al final, a pesar de todas las amenazas, permanecerá la hegemonía estadounidense.
Estos futurólogos dan miedo y necesitamos estar atentos a las estrategias que trazan porque pueden llevarnos, irresistiblemente, al peor panorama para el planeta Tierra.

















































